Actividad: Pastores, venid.

Destinatarios: 2º de Educación Primaria.

Finalidad: Entendemos que en la educación integral lo espiritual no va por un lado y el cuerpo y los sentidos por otro. Se trata de transmitir que somos uno, que podemos vivir nuestro cuerpo de una forma superficial o desde la profundidad. Pretendemos con esta actividad educar los sentidos a través de cinco experiencias, a través de las cuales ver, escuchar, tocar, oler y gustar nuestro ser más profundo. El marco elegido que nos va a servir de guía es el relato bíblico de la Natividad. Entraremos en él desde la imaginación, que facilita un lenguaje evocativo y simbólico que nos permite conectar con el interior de la persona.
Objetivos:
1. Profundizar en el relato del Nacimiento y visita de los pastores desde la imaginación.
2. Tomar conciencia de la propia corporalidad.
3. Reflexionar sobre el verdadero significado de la Navidad.
Documento: El nacimiento de Jesús y la visita de los pastores (Lc 2, 1-20)
Duración: 2 sesiones de 45 minutos.

1. Introducción:
a. Leemos el relato del Nacimiento y visita de los pastores (Lc 2, 1-20), si puede ser un texto ya adaptado a los niños de esta edad, que podemos encontrar desde en libros de texto de Religión Católica hasta en Biblias infantiles, de modo que comprendan bien el lenguaje.
b. Es muy importante comenzar la lectura de este relato con unos breves instantes de relajación y que se introduzca el silencio. Bastará con pedir que los alumnos cierren los ojos y estén unos minutos en silencio escuchando alguna melodía que facilite el descanso.
c. Les explicamos que van a hacer un ejercicio de imaginación, y que van a entrar en esa escena de la Navidad. Para ello vamos a usar nuestros cinco sentidos: la vista, el oído, el gusto, el olfato y el tacto. Cada uno de ellos va a ser un pastorcito que pasa la noche a las afueras de Belén, y que tras el anuncio de los ángeles, acudirán a ver al niño Jesús.

2. Ejercicios:
a. Ven y verás.
Eres un pastorcito pobre, tienes que acompañar a tus padres en este duro trabajo en el que pasáis varias noches durmiendo al raso en pleno invierno. Vuelve a leer despacio el relato y explica con tus palabras qué es lo que ves:
Sitúate; ¿Dónde estás? ¿Estás dormido o te toca turno de guardia?
Quizá sientes miedo, está todo tan oscuro…
De repente, aparece un ángel: ¿Qué sientes? Susto, sorpresa…
¿Qué te dicen los ángeles?
¿Qué haces entonces?

b. El que tenga oídos que oiga.
Escuchamos otra vez las palabras de los ángeles: ahora las lee el profesor en voz alta. Están dando un anuncio. En nuestra sociedad, ¿cómo son los anuncios? ¿son silenciosos o ruidosos? ¿dónde están, sólo en la tele? ¿qué quieren los anunciantes de nosotros? ¿qué creéis que querían los ángeles de los pastores?
¿sabrías explicar qué es un anuncio y en qué se diferencia el de los ángeles a los pastores, a los que escuchamos cada día?

c. Gustad.
El profesor pide a sus alumnos hacer una gran lluvia de ideas de cosas que tienen que ver con la Navidad que vivimos hoy en día. Por ejemplo:
Se cantan villancicos – los regalos – a veces no se comparte – se reúne la familia – también hay discusiones y enfados – hay gente que se queda sola (en hospitales, asilos, en la calle…) – Nace Jesús – Unos tienen mucho y otros poco – el frío de la calle – la gente se dice cosas buenas – se comen cosas ricas – las calles están con luces –
Se trata entonces de que hagan dos listas con LO QUE LES GUSTA y LO QUE NO LES GUSTA de la Navidad. Una vez que lo han hecho sólos se pone en común, haciéndoles ver todo aquello que verdaderamente tiene “sabor” a Navidad y lo que no.

d. El olor, el sentido de lo escondido.
Tras el anuncio de los ángeles, los pastorcillos buscan la señal que les han dado: un niño en pañales. Recordad que lo encuentran en un pesebre, donde comen los animales. Imaginad que estáis frente al niño Jesús…
Piensa un rato y di ¿a qué huele la noche? Si el Amor fuera un olor, ¿a qué olería? ¿a qué huele el niño Dios?

e. Tocados por Dios.

Nos falta el sentido del tacto, que principalmente está en las manos. Hacemos muchas cosas con ellas, cosas buenas (caricias, saludos, ayudamos, hacemos las paces…) pero también malas (pegamos, apartamos a los demás…)

Por fin te ha llegado el turno de acercarte al niño Jesús a adorarle. Has llegado en plena noche y no tienes nada que darle, así que coges del suelo un poquito de barro y haces con las manos un regalo para Jesús. La actividad finaliza haciendo con arcilla un presente para el niño Dios, que se puede colocar frente a un Belén si hay en clase o en el colegio, o decirles que lo pongan en el de casa.
Valoración de la actividad: Las claves que tendremos en cuenta a la hora de valorar-evaluar la actividad serán:
1. La actitud y el interés mostrado ante la metodología seguida.
2. La participación e implicación en las actividades propuestas.
3. El grado de compresión y reflexión que muestren en las respuestas.

Acerca de Isabel Gómez Villalba

Profesora de Religión en I.E.S. Miguel Catalán e I.E.S. Virgen del Pilar de Zaragoza. Coordinadora de la Comisión de Innovación Pedagógica de la Delegación Episcopal de Enseñanza de Zaragoza.
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